Basándonos en que la persona es una única unidad de mente y cuerpo, no son dos partes yuxtapuestas que se pueden tratar por separado; no se puede olvidar que un problema físico afecta a nuestra mente (con un fuerte dolor, una disfunción orgánica…, no se está del mismo humor, no se concentra uno igual, no reacciona del mismo modo…; al igual que una persona con un Trastorno Psicoemocional, ve como se afecta sus estados fisiológicos, se altera la digestión, el sueño, aparecen migrañas, fibromialgia… Por lo que a la hora de enfrentarnos con un Trastorno Psicoemocional, hemos de tener en cuenta posibles causas fisiológicas, y trastornos fisiológicos que pueden ser causados por el trastorno psicoemocional pero que a su vez lo alimentan, por lo que si no lo cortamos demoran mucho la solución y que si no lo solucionamos, cuando solucionemos el problema psíquico quedará como un foco que puede hacer rebrotar el Trastorno Psicoemocional; tampoco podemos en el intento de solucionar el problema psicoemocional dañar el cuerpo mediante fármacos, pues creamos el circulo vicioso. Así pues combinamos terapias psicoemocionales con terapias fisiológicas, que además aceleran el proceso de recuperación y nos protegen de nuevas recaídas.
1º) En primer lugar tratamos de hacer una valoración del problema específico.
a) Por una parte evaluamos el problema psicoemocional con los test clínicos más actualizados y contrastados actualmente, así como una entrevista personal, con la experiencia adquirida a través de años.
b) Y de otra contamos con la Electroacupuntura de Voll, mediante la más moderna tecnología y un sofisticado programa informático, introducimos una corriente de un voltio a través de los acupuntos, que si bien es inapreciable por la persona, nos da el estado fisiológico de cada órgano o víscera, así como la existencia de algún foco perturbador.
2º) Elección y aplicación de la combinación de terapias más adecuada
a) Por una parte la terapia o terapias más indicadas, en el plano emocional: Cognitiva, Conductual, Protocolo de Autoestima, Inoculación al estrés, Pautas higiénicas del sueño…
b) En el terreno fisiológico aplicamos asimismo la terapia fisiológica-emocional que precise cada caso, o la combinación de más de una.
b.1 Biorresonancia: El cuerpo humano esta formado, como toda la materia existente, por átomos, en los cuales los electrones producen unas vibraciones únicas y específicas de cada cuerpo y su estado. Mediante un aparato de última generación y un programa informático, se recogen y separan las vibraciones electromagnéticas del propio individuo; las ondas fisiológicas (propias de un cuerpo sano) se potencian y devuelven al individuo; y las disarmónicas se invierten y se devuelven invertidas a la persona, neutralizando por compensación los estados patológicos.
b.2 Terapia Floral: Actualmente gozamos de una de las armas fisiológico-emocionales más efectivas que existen. Descubierta por el Dr. Bach, cuyas investigaciones y aplicaciones clínicas dieron como fruto la populares “Flores de Bach”; así como nuevos desarrollos que crearon diferentes sistemas florales, como F.E.S. (Flores California), Flores del Mediterráneo. Orquídeas…
b.3 Homeopatía: Actualmente ya son bien pocos los académicos e investigadores que ponen en tela de juicio la efectividad de esta rama de las Terapias Naturales.
b.4 Naturopatía. También conocida como Medicina Natural, que en las últimas décadas ha experimentado un auge espectacular en los países más desarrollados, en los cuales está incluida en el sistema público sanitario. Te devuelve la salud de forma natural.
b.5 Oligoelementos. Esta es una terapia de más reciente creación y que surge a partir del descubrimiento de las funciones fundamentales que tienen ciertos elementos en el cuerpo humano, en el cual están presentes en cantidades minúsculas; como el zinc, magnesio, hierro, potasio, yodo, flúor…
b.6 Alimentación: Cada día adquiere más sentido la antiquísima frase “que tus alimentos sean tu medicina, y tus medicamentos tus alimentos”