ESTRES, un mal compañero de viaje

Estado de tensión nerviosa que sobrecarga nuestro cuerpo y mente y puede causar distintos trastornos de salud. Puede ser el origen o empeoramiento de cualquier enfermedad.

 SINTOMAS:

 Trastornos físicos:

-     Dificultad respiratoria

-     Trastornos digestivos

-     Dolor de cabeza

-     Dolores musculares de: Espalda. Nuca. Hombros

-     Insomnio. Taquicardia (+ de 90 pulsaciones). Palpitaciones

-     Mayor sudoración (sobre todo en las palmas de las manos o pies)

-     Desequilibrio hormonal

-     Alteraciones del apetito (por exceso o defecto)

-     Reflejos nerviosos. Tics

-     Mareos. Nauseas

Trastornos psíquicos:

-     Cambios inexplicables de humor

-     Falta de concentración

-     Ansiedad. Irritabilidad. Impaciencia.

-     Arrebatos emocionales: Ataques de cólera y/o llanto

-     Hablar deprisa o gritar

-     Tendencia a dramatizar

-     Despistes y olvidos involuntarios

-     Falta de autoestima

-     Insatisfacción ante la vida

-     Sentimientos depresivos y angustiosos

-     Miedo. Desconcierto

-     Falta de esperanza. De ilusión

 RECOMENDACIONES

-     El bienestar depende de uno mismo

-     No forzar ritmo de trabajo

-     Establecer prioridades

-     Alimentarse correctamente

-     Aceptar que no somos perfectos y no necesitamos serlo

-     Aceptar que no somos imprescindibles

-     Evitar sentimientos negativos.

-     Realizar actividades placenteras

-     Reducir al máximo: Alcohol. Café. Tabaco

-     Aumentar consumo de hidratos de carbono complejos (arroz, patatas, pan integral) favorecen la producción de serotonina, que se relaciona con la alegría y buen humor

-     Incluir en la dieta alimentos ricos en vitaminas B. C. y minerales

-     Ojo al Calcio ya que el estrés consume mucho.

-     Cambio de actitud: Aceptar la realidad o cambiarla. Darnos nuevas oportunidades

-     Respiración consciente abdominal (Inspirar profundamente, hinchando el vientre, retener el aire 3 ó 4 segundos, expirar lentamente, esperar 2 segundos e iniciar una nueva inspiración)

-     Yoga

-     Meditación

-     Masaje (solución momentánea)

-     Aromaterapia: En masaje o pebetero

-     Risoterapia

 TRATAMIENTOS DE APOYO

1) Flores de Bach

2) Ejercicio

3) Reflexología Podal

4) Acupuntura

5) Homeopatía

6) Fitoterapia

ANSIEDAD, FOBIAS… DESACTIVANDO BOMBAS PELIGROSAS

 

La ansiedad y las fobias son un buen caldo de cultivo para que fructifiquen trastornos emocionales como la Distimia, Síndrome de Depresión Mayor, Episodio maníaco… Cuando estallan provocan muchos Trastornos emocionales

Apoyados en el conocimiento de que, el subconsciente no distingue entre las impresiones recibidas del mundo real de las del imaginario, utilizamos la proyección positiva como base para la “reeducación” de comportamientos y actitudes fruto de nuestro mundo cognitivo, donde los “Pensamientos automáticos”, consecuencia de unas “creencias básicas”, la mayoría inconscientes, interpretan y condicionan nuestra realidad de una manera subjetiva, emocional y a veces poco real; pero que nos llevan a una patología psicoemocional.

En la Psicoterapia Cognitiva, se trabaja sobre los “Pensamientos Automáticos” se trata de objetivizarlos, enfrentarlos a la realidad y racionalizarlos; existen otras técnicas o terapias, que complementan o son de más adecuada aplicación según la individualización de cada persona y patología como son: la “Inoculación al estrés”, el entrenamiento en “Resolución de problemas”, entrenamiento de “Asertividad”, el entrenamiento en “Manejo de la ansiedad”, el “Autocontrol del diálogo interno o el entrenamiento en autoinstrucciones”, “Pautas Higiénicas del Sueño”…

Existen otras terapias para los problemas psicoemocionales como, la Terapia Conductual…

Nos ocupamos ahora de una de estas técnicas:

MODELAMIENTO ENCUBIERTO

Desarrollado en tres etapas:

      1ª) En ella, el paciente se imagina una realidad distinta, donde cambia su estatus y circunstancias personales, edad, trabajo, situación, incluso sexo… Y se entrena en la repetición simbólica de la conducta apropiada a la nueva personalidad.

      2ª) En esta, se recrea imaginariamente unas características similares a las de su propia realidad, un modelo similar a si mismo

      3ª) Asumiendo su propio yo, se imagina realizando el comportamiento que pretende y que le resulta dificultoso de llevar a cabo

Esta técnica complementa muy bien la Psicoterapia, e incluso, por si misma da muy buenos resultados en ciertos casos de ansiedad y fobias.

No obstante la mejor terapia es la más adecuada a cada persona y situación, por lo que no es conveniente “conformarse con libros de autoayuda” que si bien pueden ayudar en algún aspecto, también pueden crear una falsa sensación de mejoría, pero sobre todo dejan lagunas que propician las recaídas, e incluso pueden agravar el problema si no se emplea el procedimiento adecuado.

Habitualmente en el Gabinete, aplicamos la combinación de Terapias. Lo cual multiplica los efectos de las mismas, acelerando el proceso de resolución de los problemas y ayuda a prevenir nuevos resurgimientos.

BAJA AUTOESTIMA: EL MAYOR ENEMIGO DE LA SALUD PSICOEMOCIONAL

 

La Baja Autoestima se produce cuando existe un déficit entre nuestro autoconcepto y la imagen (muchas veces inconsciente) de como deberíamos ser o “Proyección del yo”.

La Proyección del yo nace en la infancia con los mensajes “formadores” de nuestros padres, que nos enseñan que conductas son deseables premiándolas con manifestaciones positivas, abrazos, alabanzas, premios… o exigiéndonos alcanzar unas metas; y cuales son repudiables mediante castigos, gestos de desaprobación, despectivos, prohibiciones… El problema es que un niño no distingue si la crítica o exigencia es al comportamiento o a la persona (¿es malo el comportamiento, o yo soy malo? Como estas “correcciones” se dan en diferentes circunstancias, el sentimiento final es “yo soy malo”, debería ser más obediente, más ordenado, más responsable, menos rebelde, menos colérico…  Con el agravante, en algunas ocasiones que ese “más” es una quimera irreal e indefinida por lo que nunca se puede realizar y siempre se puede ser más… Esto esta grabado en lo profundo del yo y permanece cuando crecemos, alimentándose de la “Crítica patológica”

La crítica patológica es como una voz interior que te acusa, te desmoraliza, te exige, te compara con otros, te recuerda tus errores sin compensarlos con tus éxitos… Exagera tus debilidades “siempre…”, “nunca…”. Hace que te autocalifiques “soy…”. Te hace vivir con miedos, llevándote a hacer predicciones negativas sobre lo que pasará, si pasa esto entonces pasará…; me van a decir que no…, no lo conseguiré… Hace que interpretes las intenciones de los demás de forma negativa para tu persona, provocándote el desánimo, la ira, la indignación… Siempre consigue que la creas porque te acompaña desde siempre y nace de tu interior. Siempre te lleva a sentirte mal, a que pierdas la paciencia, la paz, la alegría, la ilusión… Y como actuamos según nuestros criterios y sentimientos, te hace vivir y sentir según lo que ella te dictamina. Cuando te ha vencido en un “terreno” no necesita grandes frases, le es suficiente con frases cortas e incluso una sola palabra para iniciar en ti todo el proceso de abatimiento, depresión… Pues detrás de esa palabra hay un cadena de imágenes, recuerdos, adjetivos… hay todo un proceso de autodestrucción, Solo con decirte “soy idiota”, te esta recordando, poniéndote frente a todas las veces que te a hecho ver que: “has metido la pata”, “no has sido valiente”, “no has sabido contestar”, “te han hecho una mala pasada”…”siempre serás igual…”. Aparece cuando quiere, como si tuviera vida propia, y no puedes controlarla porque se hace fuerte en los “tienes que…”, “debes de…” que han crecido contigo.

Has de saber que conocemos el método para vencerla, tenemos las herramientas para que te deshagas de ella, ¡No vivas a su merced!; ¡No permitas que se aproveche de las contrariedades que conlleva la vida para, llevarte a sufrir algún trastorno psicológico, a una vida sin sentido, sin alegría, una vida de resignación creyendo que es normal vivir con el vaso medio vacio!; ¡Se el dueño de tu yo!

DEPRESIÓN ¡ALERTA ROJA!

 

Es un trastorno psicológico que se manifiesta como un estado de tristeza patológica, que conlleva una disminución de la valoración  personal y una merma mental, psicomotriz y orgánica. Ay que considerarla como una patología y no como una situación pasajera.

Provoca importantes cambios en la manera de sentir, interpretar los acontecimientos, de pensar y en el comportamiento.

En la depresión aparecen dos factores determinantes, sin que se les pueda atribuir la calificación de causa o consecuencia de forma individual a ninguno de los dos. Estos son la pérdida de “reforzadores” y un “desequilibrio bioquímico”. Lo que refuerza la visión de la persona como una única unidad de cuerpo y mente.

Puede aparecer en cualquier edad, aunque el mayor riesgo se da entre los 25 y los 44 años de edad. En los niños y adolescentes se suele manifestar a través de la irritabilidad y la inestabilidad.

Es el trastorno psicológico que con diferencia más afecta a la persona y que está creciendo a un ritmo vertiginoso. Siendo a su vez el que más daño produce al que lo sufre y a su familia. Afecta todos los ámbitos de la vida y puede conducir al suicidio.

Es trastorno emocional en el que aparecen varias de estos síntomas: Estado de ánimo deprimido, es decir disminuido. Pérdida del interés y placer por las actividades cotidianas. Anhedonía, es decir falta de interés por obtener placer. Irritabilidad. Ansiedad. Cansancio excesivo de manera continuada. Sentimientos de culpa, de inutilidad, de fracaso, de desamparo, inseguridad, desengaño, desencanto, desilusión… Problemas de sueño (Insomnio, hipersomnia, interrupciones, no reparador…). Cambios en el apetito. Cambios en la actividad psicomotriz (agitación o enlentecimiento). Dificultad de concentración y/o toma de decisiones. Pensamientos recurrentes sobre la muerte. Valoración negativa sobre uno mismo “Baja autoestima”; sobre el entorno que le rodea (familia, trabajo, sociedad, grupo al que pertenece…). Abandono de actividades placenteras y/o obligatorias

Existen distintos tipos de depresión: Trastorno Depresivo Mayor, Distimia, Bipolar… y diferentes grados de gravedad. Pero hay que saber que no es una patología estancada, sino dinámica, es decir que se autoalimenta y va “creciendo”.

En la sociedad actual que evoluciona con rapidez, los “valores humanos”, las “creencias básicas”, son cambiantes y por lo tanto la persona esta más vulnerable a iniciar un proceso depresivo y a que este se desarrolle con mayor rapidez. Ante las adversidades de la vida como: Una separación. Rotura sentimental. Pérdida de cualquier tipo. Duelo por fallecimiento de un allegado. Cambios importantes en la vida (como un cambio de entorno, una mudanza, más aún si representa un cambio de población)…

No podemos bajar la guardia. Ante la aparición de cualquier síntoma con cierta persistencia, hay que hacerse una evaluación, hoy se tienen test clínicos, testados ampliamente. Y si entramos en una circunstancia de alto riesgo, como puede ser una ruptura sentimental, muerte de cónyuge o de un hijo… habría que, de manera preventiva, buscar la ayuda de un terapeuta. La mejor arma contra cualquier patología es atacarla en su inicio.

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