Muchas mujeres al dar a luz se sienten felices e infelices alternativamente. Si este síndrome dura aproximadamente una semana y desaparece, probablemente era solamente una etapa de tristeza posparto o “baby blues”. Si dura más, es posible que se trate de una depresión posparto.
La depresión posparto puede provocar sentimientos de angustia, ansiedad, fatiga o desvalorización. A algunas madres, les asusta lastimarse o hacerle daño al bebé. Alguna vez se desarrolla un cuadro aún más serio, pueden dejar de comer, tener dificultades para dormir y estar nerviosas o paranoicas. Las mujeres con este cuadro suelen necesitar hospitalización.
Los investigadores creen que los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden causar una depresión posparto. La Terapia Floral (Flores de Bach más esencias de flores de otros Sistemas) y la psicoterapia pueden ayudar a la paciente a recuperarse.
Cambios de temperamento después del parto
Después de tener un bebé muchas mujeres tienen cambios de temperamento. Por momentos se sienten felices y comienzan a llorar al momento siguiente. Pueden sentirse un poco deprimidas, tener dificultad para concentrarse, perder el apetito, tener dificultad en dormirse, incluso si el bebé está dormido. Estos síntomas suelen comenzar a los tres o cuatro días después de haber dado a luz y pueden durar alrededor de una semana.
A esta situación se le llama “melancolía de la maternidad” y no se considera un problema grave, siendo más habitual en madres de menor edad. No obstante hay que estar alerta o asegurarse que no se trata de una depresión postparto, teniendo en cuenta que, cualquier problema de carácter depresivo necesita intervención profesional, y que la precocidad en atajar el problema facilita la erradicación del mismo.
¿Qué es la depresión posparto?
La depresión posparto es una enfermedad. Puede tratarse con terapia, y antidepresivos, en las Terapias Naturales se cuenta con sustancias muy efectivas.
Los síntomas de la depresión posparto incluyen:
En la mayoría este tipo de depresión suele aparecer inmediatamente después del parto, pero algunas veces no se manifiesta hasta pasado más tiempo, incluso meses. La depresión que ocurre dentro de un plazo de seis meses después del parto puede ser depresión posparto.
En casos aislados, una mujer puede desarrollar psicosis posparto. Esto es una enfermedad muy grave y frente a la cual hay que actuar con urgencia, en esta se incluye todos los síntomas de la depresión posparto y pensamientos de hacerse daño a si misma o al bebé.
Factores que favorecen la depresión posparto
La depresión posparto es más probable en mujeres en las cuales concurre cualquiera de las circunstancias siguientes:
¿Qué provoca la depresión posparto?
La causa exacta se desconoce. Los niveles hormonales cambian durante el embarazo e inmediatamente después del parto. Estos cambios hormonales pueden producir cambios químicos en el cerebro que influyen en la causa de la depresión.
Como toda depresión tiene factores cognitivos o de interpretación, de los acontecimientos ocurridos o que esperamos que ocurran, a través de los Pensamientos Automáticos que surgen de forma inconsciente.
¿Qué tipo de tratamientos ayudan con la depresión posparto?
Como en cualquier depresión, el tratamiento más eficaz es la combinación de la Psicoterapia y Terapia floral, u Homeopatía, o Naturopatía.
¿Si estoy lactando (amamantando) puedo tomar un antidepresivo?
Si usted toma un medicamento antidepresivo éste va a pasar a la leche materna. Por lo tanto solo debe de tomar sustancias inofensivas para el bebé, como son las utilizadas en la Medicina Natural.
Primeras medidas de autoayuda
Lo primero es saber que no es la única, ni es una situación tan extraña, sino que es una situación por la que pasan muchas mujeres.
Lo segundo a tener en cuenta es que sentirse deprimida no significa que sea una persona mala, ni una mala madre, que ha hecho algo mal, ni siquiera que es la causante de lo que le sucede.
Algunas medidas que te pueden ayudar son:
Plan de acción personal para combatir la depresión
Aquí tienes un ejemplo de lo que puedes realizar. Los planes deberías de hacerlos por escrito, pero sobre todo con antelación, no realices la actividad que se te ocurra en el momento, sino la programada de antemano.
Elige un aspecto y añada otros a medida que comiences a sentirte mejor.
Mantente activa.
1. Reserva un momento cada día para realizar alguna actividad física tal como caminar por 10 ó 20 minutos, o bailar al ritmo de su canción favorita.
La semana que viene haré todos los días:
—
Durante ___ minutos.
2. Cada día haz algo que siempre te ha divertido.
Desde pasatiempos, ver una película, tu serie favorita, leer…
La semana que viene haré todos los días:
—
Durante ___ minutos.
O el lunes…, el martes…
3. Pasa tiempo con personas que te ayudan o apoyan; o lo pueden hacer.
Cuando nos sentimos deprimidos no nos apetece ver a nadie, pero trata de no “comerte” tu situación tú sola. No solo con las que te pueden ayudar directamente con “tu problema”, sino con personas con las que te lo pasas bien, puedes realizar una actividad lúdica…
Durante la semana me reuniré:
El lunes, durante al menos ___ minutos con ___ (nombre), para ___ (hablar, ir a la cafetería, ir de compras, realizar una actividad concreta, para pasear…
El miércoles…
Así los días que puedas (aunque ya sabemos que poder es difícil, pero necesario)
4. Relájate.
Este debe ser un ejercicio diario que puede ocuparte de 10 a 15 minutos y sus beneficios son enormes.
Busca un lugar y hora adecuados, para estar en intimidad. Siéntate recta y apoya las manos en los muslos, puede realizarse tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas. Inicia la respiración abdominal, esto es hinchando el vientre, hazlo profunda y lentamente, inspira junto con el aire la energía positiva que hay en la naturaleza, mantén la respiración durante tres o cuatro segundos, espira junto con el aire la energía negativa que hay en tu interior, mantén la respiración dos segundos y vuelve a inspirar, durante unos minutos trata de dejar la mente en blanco, después habla contigo misma, date ánimos, dite que puedes… Proyecta, visiona como te gustaría que fuera desarrollándose tu vida, como se soluciona todo, como eres feliz… Vuelve a dejar la mente en blanco, ves terminando simplemente centrando en la respiración abdominal (que no has dejado en ningún momento)
La semana que viene me relajare todos los días:
En ___ durante ___ minutos.
Bien todos los días igual o por días
5. Fíjate metas a alcanzar. Que sean sencillas.
No tomes decisiones importantes ahora; espera a sentirte mejor.
Felicítate por cada cosa que consigas y no te culpabilices o desistes si no lo consigues, aliméntate de pequeños logros.